Estábamos en el cuarto de Kalén. El juega con los bloques y yo, como me duele mucho la espalda, me tiro el el suelo mirando al techo. Pasan unos segundos que estamos cada uno a su bola y escucho:
Kalén: ¿Qué imaginás , mamá?
Lo dice con un perfecto acento argentino y con una pronunciación exquisita y de pronto me sorprendo porque parece una persona mayor!
Yo (tras reponerme del susto.... ) : estoy pensando los bondis que tengo que tomar mañana para ir a un sitio ¿Y tu que imaginas?
Kalén: cocolilos. muchos
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