sábado, 21 de abril de 2012

23 de marzo del 2012

Como está enfermito y llevo unos días dándole más gustos de lo habitual, hoy el enano estaba súper caprichoso y me estaba volviendo loca a la hora de comer. En un momento, me he cansado y le digo que yo digo qué comemos y qué bebemos y dónde y a qué hora ¡y punto!...

Me voy a la cocina para calentar la comida... pasan unos minutos y aparece Kalén en la puerta:

"Mamita... me das una galletita de agua? (una pausa, dado mi silencio) ... ¡¡¡Si vos querés, eh?

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