Kalén lleva ya tres días con mocos y tos. Hoy estaba peor y nos quedamos en casa. Después de un baño de vapor y de toser sin parar, se quedó dormido un rato largo. Cuando despertó, llegué la habitación con un jugo de naranja y mientras lo tomaba, tuvimos esta conversación.
Yo.- Qué buena siesta te has pegado , no?
Kalén.- Cuántos minutos dormí , mamita?
Yo.- Pues más de dos horas
Kalén.-Uh.. un montón.
Yo. Ya casi no toses. Te hizo bien el remedio nuevo, no?
Kalén.- Sí. Me siento mejor.
Un silencio.
Kalén.- ¿Te digo algo, mamita?... Creo que ya estoy listo para hacer la primaria...
No hay comentarios:
Publicar un comentario