Kalén, se está bañando en la piscinita de plástico del patio. Yo, muerta de calor, me suelto el pelo para meterme con él.
Kalén !AJÁÁÁ! ahí está! (me señala; con tono de !eureka!)
Yo. El qué?
Kalén: la verdadera Raquel!!!!
Si Kalén sueña que se ríe,
todo vuelve a su lugar.
Y en mis noches más oscuras,
me regala claridad.
Es la cosa más hermosa que me pude imaginar,
y lo que es más increíble: me eligió para mamá...
Es mi luz, mi ancla, mi puerto,
mi raíz, mi buena suerte, mi pan...
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