jueves, 4 de abril de 2013

De regreso a casa después de un largo día, caminamos de la mano las tres cuadras que separan la parada del bondi, de la puerta.

Kalén.- Mamita, vos cómo estás del amor?

Yo.- (sorpresa total por la pregunta) Yo.. eh... bien... todo bien, gracias.

Kalén.- Ahá...

Seguimos caminando. El está serio, cabilando con gesto muy adulto, mientras carga su mochila del  tren "Thomas".

Yo.- ¿Del amor con quién?

Kalén.- Por Apetito (se refiere a Alberto, mi novio)

Yo.- Ah... Pues... bien, todo muy bien... Gracias....

Silencio.

Yo.- ¿Y tú, cómo estás del amor?

Kalén.- Todavía no estoy bien, mamita.

Yo.- ¿Y eso por qué?

Kalén.- Porque yo quiero casarme con vos.